Madrid 2020: la desilusión colectiva

20130907 Madrid 2020, desilusión colectiva

La machacona excelencia de la candidatura de Madrid 2020 repetida hasta la saciedad por la corporativista TVE no ha calado entre los miembros del COI. Una mentira mil veces repetida puede convertirse en verdad, esto bien lo sabe Rajoy, pero el comité olímpico no ha tragado. No han valido los magníficos gráficos de exportaciones comerciales, ni el unánime apoyo popular de los españoles, ni el relaxing café con leche, ni la impecable lucha del COE contra el dopaje, ni el video sobre fondo decadente, ni las infraestructuras, ni la seguridad, ni la barba del Príncipe… Quizá porque todo eran suposiciones, quizá porque al COI se la traigan al pairo estas cosas y hasta sea una organización sospechosa como aludían muchas voces decepcionadas tras la decisión, quizá porque no hubo sobres de Bárcenas esta vez, como alguien apuntaba en Twitter. A saber. Causas habrá mil pero la testarudez de una candidatura caprichosa, asesorada por el gran Terrence Burns, no emocionó al COI. Resulta hiriente y doloroso que se nos tome el pelo de esa forma. Que el 91 por ciento de los españoles respaldan los juegos en Madrid, Rajoy lo subió al 94 por ciento porque tendría una información privilegiada o, simplemente, porque le apeteció, que mas da. ¿Hicieron la encuesta en los comedores sociales, en las oficinas del INEM, en la hora del bocadillo de los que aún trabajan, en las universidades, a los jóvenes desempleados? ¿Preguntaron a los españoles si querían seguir gastando más millones de euros suyos en este capricho recalcitrante? “Toda España quiere estos juegos”, dijo el príncipe en la presentación final; “Es una ilusión colectiva”, decía Ignacio González; “los juegos son el gran objetivo para España”, “la sociedad española liderada por el gobierno ha sido capaz de cambiar el rumbo”, decía Rajoy; además de hablar de salida de la recesión, de recuperación del euro y de una gran alegría para los españoles si se lograban los juegos… Dime de que presumes y te diré de que careces. Unos juegos bien gestionados pueden ser un gran impulso para una ciudad, incluso para un país. Quizá hasta sea verdad eso de que pueden ser una inversión más que un gasto con réditos intangibles a largo plazo (en el caso de Madrid viendo el uso de la Caja Mágica y otros espacios desde luego no). Lo que ocurre es que no se puede tratar a la población española, esta vez sí al 91 o al 94 por ciento, como si fuera imbécil una y otra vez. No se puede faltar el respeto tantas veces en dos años (aquí podríamos hacer una retahíla eterna de acciones y gestos), no se puede pisotear tanto a una sociedad y luego salir afuera a presumir de unidad, de cohesión y de éxito dando la espalda a lo que realmente preocupa a los españoles. Botellines y gastos expedicionarios aparte, no se puede poblar una mesa con Ana Botella, Ignacio González, Rajoy o el Príncipe Felipe como adalides de una sociedad cuando esos sujetos representan a organismos e instituciones deterioradas, irresponsables y fraudulentas. Marca España. No se puede imaginar que estas gentes hablen por el 94 por ciento de los españoles y esperen el aplauso unánime. Cuesta creer que estos señores transmitan tan excelentemente la calidad de los valores olímpicos. “Los juegos no son sólo deporte”,  dijo Samaranch junior en su presentación, por supuesto. Ni tampoco son pasión y romanticismo, como le encargaron a Botella decir. Pasión es hacer un domingo de lluvia 250 kilómetros y pagar quince euros en un peaje absurdo para ver un partido del Cádiz CF en 2ª división B. Deporte es competir y respetar. Deporte es Gasol o Teresa Perales. Para impulsar el deporte y sus valores no hay que esperar a recibir unos juegos. Deporte sí, irresponsabilidad y cachondeo político no. Juegos sí, pero no a cualquier precio. Lo lamento por los jóvenes deportistas españoles castigados por los recortes del plan ADO. No lo siento tanto por Arturo Fernández o Wert, a ellos no le faltarán los botellines, y si así fuera se eliminan algunas becas más y se bajan los salarios mínimos y sin problemas. Que no les falte de . Al principio de esta semana Rajoy pensaría que el sueño olímpico le borraría las pesadillas de Bárcenas o del 26 por ciento de paro, pero la ilusión colectiva se ha marchado. El césar organizaba juegos para la plebe y guerras para los patricios. Falló Madrid 2020, habrá que buscar otro circo y a Eurovegas aún le queda. Pa´colmo los de Metroscopia con los sondeos, las intenciones de voto y más porcentajes, así que los únicos juegos de humo que tiene a corto plazo son los de Gibraltar y Siria, pero si tan convencido está de que España necesita una inyección de optimismo, que no siga por ahí.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Deportes, Política, Uncategorized

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: